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Nunca creí que
ser nueva en una escuela fuese tan difícil, pues desde pequeña siempre estuve
en un mismo lugar y no me fue necesario hacer nuevas amistades, ni siquiera
imaginaba que algún día tendría que ser ‘sociable’ para no pasar mi tiempo en
soledad.
Debo
admitir que nunca fui de esas personas que tenía demasiados amigos o que tenía
amigos de toda la vida y, aunque muchas veces me pregunté porqué, me conformaba
con que fuese así, ya que al final conocía a mucha gente y podía conversar con
cada quien cuando me pareciera.
Ahora,
a pesar de mis intentos y de sucesos externos que me han permitido conocer a
algunas personas, me sigo sintiendo tan sola como me sentí el primer día de
clases, ya hace 4 días. No he logrado sentirme cómoda en compañía de dichas
personas, no hemos logrado congeniar ni, mucho menos, establecer algún tipo de
lazo.
Es
posible que no logre encajar con los demás porque de alguna forma intento
compararlos con los últimos amigos que hice en la otra escuela, porque ellos
eran de esos amigos a quienes les puedes contar lo que sea y siempre escuchan,
siempre están ahí… Pero no he sentido así con mis nuevos compañeros, por lo que
supongo que terminarán siendo sólo compañeros de clase, chicos con quienes debo
hacer trabajos y así.
Aún
así, en este último tiempo siento que me es imposible hacer amistades, no porque
los demás no quieran, sino porque creo que me es imposible, porque hay mil y un
cosas que lo impiden, cosas malas en mí. Puede que sólo sea esa baja autoestima
que me quedó desde la separación de mis padres o, no sé, esa especie de ‘caparazón’
con la que intento mantener al resto alejado de mí, de lo que soy y lo que me
he convertido.
Sí, leyéndolo
pareciera que soy una persona con serios problemas psicológicos, pero en el pasado
no era así. Me recuerdo como una niña muy alegre, muy conforme con lo que
tenía, que no deseaba más. Pero en este poco tiempo he cambiado mucho, es como
si algo en mi interior se hubiese muerto o se hubiese escondido para no salir
jamás.
No
sé qué hacer al respecto y sé que me había mentalizado para solamente centrarme
en los estudios, mas siento que es imposible tener la mente despejada y tranquila
cuando en ella hay tantas cosas dando vueltas, molestando, impidiéndome pensar
con calma.
Quizás
sólo necesito encontrar a alguien a quien contarle todas estas cosas que me
tienen mal, quizás escribir aquí ayude. Quizás sólo necesito descansar, llorar
un poco, llamar a alguna de mis antiguas amigas. Pero no sé, no sé si sea
suficiente.
En
fin, debo descansar ahora, mañana será un día largo y aburrido. Pero algunos
dicen ‘último día, nadie se enoja’, así que tendré que mostrar una gran sonrisa
de ‘aquí no ha pasado nada’ y ver cómo se va dando este último día laboral para
mí.